El proyecto cierra con intervenciones en más de 130 hectáreas, 30.000 kilos de productos forestales recogidos y un impacto positivo en Castilla y León, Asturias y Galicia
El proyecto CARES, orientado a impulsar modelos innovadores de aprovechamiento conjunto de resina, castaña y biomasa forestal, concluye su ejecución con resultados que avalan el potencial de estos recursos naturales para generar empleo rural, mejorar la gestión activa y sostenible de los montes y reducir el riesgo de incendios forestales en el noroeste peninsular.
A lo largo del proyecto (de dos años de duración) se han desarrollado y transferido modelos productivos que combinan aprovechamientos forestales complementarios, fomentando una selvicultura más activa y multifuncional, especialmente en territorios rurales y despoblados.
El consorcio que ha llevado a cabo esta iniciativa está formado por la Fundación CETEMAS (coordinadora del proyecto), la Fundación Cesefor, el grupo de investigación PROePLA de la Universidade de Santiago de Compostela (USC), PEFC España y la asociación de propietarios ‘Juntas de Montes de Asturias’ (JUMA). Durante el desarrollo del proyecto se ha querido aplicar y transferir todo el conocimiento generado en los últimos años por los socios tecnológicos que participan en el consorcio a los actuales modelos de gestión silvícola de los pinares atlánticos y en zonas especialmente despobladas donde coexisten con otros aprovechamientos.
CARES ha sido sido posible gracias al apoyo de la Fundación Biodiversidad del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO) en el marco del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia (PRTR), financiado por la Unión Europea – NextGenerationEU
Resultados tangibles en el territorio
Entre los principales resultados del proyecto CARES destacan las actuaciones realizadas directamente sobre el terreno. En total, se han llevado a cabo trabajos de prevención de incendios en 38,6 hectáreas y se han gestionado 93,5 hectáreas para la extracción de resina y castaña.
Estas actuaciones han permitido recoger más de 20.000 kilos de resina y cerca de 10.000 kilos de castaña, demostrando la viabilidad técnica y económica de estos aprovechamientos cuando forma parte de una gestión forestal conjunta y planificada.
El proyecto ha tenido también una significativa dimensión social y formativa, con más de 20 acciones de formación y sensibilización, seis de ellas dirigidas específicamente a mujeres, que han acercado el conocimiento en aprovechamiento resinero, castañicultura y biomasa a más de 150 personas.
Todos los resultados técnicos, productivos y económicos del proyecto están disponibles y detallados en la web oficial del proyecto CARES (https://caresgestionforestal.com).
Innovación y valor añadido en el sector forestal
Uno de los avances más relevantes del proyecto ha sido la mejora de las metodologías de extracción mecanizada de resina, que han logrado resultados de producción comparables —e incluso superiores— a los métodos tradicionales.
Según explica Aída Rodríguez, de Cesefor, este avance supone un hito para el sector: “Hemos conseguido una mejora en las metodologías y herramientas para la extracción mecanizada de resina, con resultados de producción tan buenos o mejores que los métodos tradicionales, algo que se logra por primera vez en un proyecto de innovación del sector resinero”.
Rodríguez subraya además la importancia de haber avanzado en la cadena de valor: “El acercamiento a empresas de productos finales con resina natural en su composición nos permite identificar los sectores donde se puede generar un mayor valor añadido”.
El proyecto CARES ha tenido un impacto especialmente significativo en comunidades como Asturias y Galicia, donde los aprovechamientos forestales desarrollados se han mostrado plenamente compatibles con otros usos tradicionales del monte.
Para Mª Dolores Hidalgo, de la asociación de propietarios Juntas de Montes de Asturias (JUMA), CARES abre nuevas oportunidades en zonas rurales: “El proyecto muestra aprovechamientos complementarios a explotaciones ya existentes, totalmente compatibles con otros usos como el ganadero, y no solo compatibles, sino deseados”.
Hidalgo destaca además el papel del proyecto en concejos con graves problemas de despoblación, como Ibias o Tineo, donde la gestión del castaño para producción de fruto puede convertirse en un referente para el futuro del sector en Asturias.
En Galicia, el impacto ha sido igualmente relevante. Manuel Marey, de la Universidade de Santiago de Compostela, señala que CARES ha ido más allá del conocimiento técnico: “La verdadera importancia ha estado en que ayuntamientos, comunidades de montes y particulares hayan visto una oportunidad real de trabajo y negocio en el aprovechamiento de la resina y la castaña, y que ya se hayan puesto en marcha iniciativas empresariales vinculadas a los resultados del proyecto”.
Un modelo de desarrollo rural inclusivo
Además, en gran parte de sus actuaciones el proyecto CARES ha mostrado su apuesta por un modelo de desarrollo rural inclusivo, donde la igualdad de género es una herramienta esencial para revitalizar los territorios. Reducir la masculinización del sector ha sido prioridad del proyecto, haciendo hincapié en las posibilidades de las mujeres para iniciarse en estas actividades a través de formaciones específicas. También en los eventos de transferencia y sensibilización se ha destacado las posibilidades que ofrecen los nuevos métodos mecanizados de extracción de resina para facilitar la entrada de estas trabajadoras, reduciendo el esfuerzo físico y flexibilizando las tareas para permitir grandes niveles de conciliación.
La combinación de la resina y la castaña como recursos forestales complementarios permite crear empleo estable, diversificar rentas y fijar población en las zonas rurales más despobladas del noroeste peninsular.







